Cocinas
Triángulo de trabajo y zonas en la cocina

El triángulo de trabajo —fregadero, zona de fuego y frigorífico— no es una reliquia de los años cincuenta. Describe tres funciones que siguen ocurriendo en cada comida: lavar, cocinar y sacar o guardar alimentos. Cuando esas tres estaciones están demasiado juntas, dos personas se estorban. Cuando están demasiado lejos, se camina con sartenes calientes por el pasillo del salón.
Las distancias clásicas (cada lado entre 1,2 y 2,7 m, perímetro total razonable) son una brújula, no un dogma. En una cocina lineal el triángulo se aplana: entonces importan más las zonas y los tramos de encimera libre que el dibujo geométrico. En una isla, el riesgo es poner el fuego en el centro y el fregadero a cuatro metros, con invitados sentados en medio del trayecto.
Zonas, no solo tres puntos
Hoy conviene pensar en cinco zonas: almacenamiento de víveres, almacenamiento de menaje, fregado, preparación y cocción. El horno puede ir en columna a la altura de las manos; el microondas, no encima de la cabeza. La basura se sitúa junto al fregadero o a la zona de preparación, no al final de un recorrido que cruza la casa.
La zona de preparación pide 80–120 cm de encimera continua entre agua y fuego. Ahí se corta, se deja la bandeja y se apoya la olla. Si ese tramo se come un escurreplatos permanente o una placa a bisel, la cocina se vuelve un puzzle. El almacenaje de cuchillos, tablas y especias debe estar a un paso de esa franja, no en un mueble alto del otro extremo. En almacenaje de cocina se detalla cómo repatir cajones.

Plantas frecuentes
En L, coloque agua y fuego en el tramo largo y el frío en el corto, o al revés, pero evite que la esquina sea la única encimera de apoyo: las esquinas son malas mesas de trabajo. En U, no estreche el paso por debajo de 120 cm si cocinan dos personas. En isla, decida si la isla es de preparación, de fuego o de comidas; las tres a la vez exigen ancho, extracción seria y un perímetro de paso que muchas plantas no tienen.
En cocina abierta al estar, el triángulo no debe invadir el sofá. El recorrido de la bolsa de la compra desde la puerta hasta el frigorífico tampoco. Si la entrada desemboca en la isla, esa isla se convertirá en perchero. El programa de necesidades aclara si se cocina en serio o se calienta; el layout debe creérselo.
Extracción, luz y electrodomésticos
El fuego exige extracción con conducto siempre que se pueda. Una isla sin conducto posible es una decisión de olor y grasa para el sofá. Véase extracción en cocinas. La luz de tarea va sobre la encimera, no solo un punto central que proyecta la sombra del cuerpo. Los electrodomésticos empotrados o libres cambian el mueble: se tratan en un artículo propio.
Una cocina bonita que obliga a cruzar el fregadero con la sartén no está bien diseñada.
Cómo comprobarlo en plano
Dibuje tres círculos en el plano y camine el trayecto con la mente: bolsa, nevera, fregadero, tabla, fuego, plato, mesa, lavavajillas. Si algún tramo pasa por detrás de una silla habitual, mueva piezas ahora. Mida el giro de electrodomésticos y el paso con cajones abiertos. El plano que solo enseña alzados bonitos oculta esos choques.
El triángulo no impone un estilo. Impone que cocinar sea un oficio posible. El resto —madera, piedra, color— se apoya en esa coreografía.
Medidas que se comprueban en vacío
Con cinta adhesiva en el suelo, marque la placa, el fregadero y el frigorífico a tamaño real, incluidos los radios de apertura. Abra las puertas imaginarias. Si dos arcos se pisan, mueva ahora. La altura de la encimera (en torno a 90 cm, ajustable a quien cocina) se prueba de pie, no sentado en el showroom. Una barra de desayuno a 110 cm no es una mesa de trabajo.
El paso entre isla y frente: 110 cm es justo para una persona con cajón abierto; 120–130 cm permite dos. Por debajo de 100 cm, la isla es un obstáculo. Por encima de 160 cm, el triángulo se deshace y se camina de más. Esos números se adaptan a cuerpos y a sillas de ruedas: si hay accesibilidad, el programa lo dice y las holguras crecen.
Los cubos de basura, el lavavajillas y el lugar de las bolsas de compra forman un subtriángulo. Si la bolsa se deja en el suelo del salón porque no hay encimera de descarga junto a la nevera, el layout ha fallado en la puerta. Un tramo de 40 cm junto al frío basta a veces. No tiene que ser una isla.
Documente el plano con cotas y péguelo en la nevera durante una semana. Quien vive la casa encontrará el choque del taburete o del radiador. Corregir una línea vale menos que un frente de cocina ya fabricado. La cocina se diseña para un oficio repetido cientos de veces al año. El triángulo es solo el nombre corto de ese oficio bien resuelto.
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