Baños
Almacenaje en baños pequeños

Un baño pequeño no falla por falta de baldas de ferretería. Falla porque el toallero, la cubeta de la basura y la puerta del mueble coinciden en el mismo palmo de paso. El almacenaje se proyecta con el recinto libre, no con la foto de un hotel donde nadie deja el secador.
Cuente frascos, recambios, limpiezas, toallas y, si hay, medicamentos. El programa otra vez. Luego mire qué puede vivir fuera: el armario del pasillo para toallas de invitado, el tendedero que no cabe. El baño guarda lo de uso diario; el resto humedece y estorba.
Mueble y lavabo
Un mueble suspendido facilita fregar el suelo y no tapa fugas. Pide anclajes serios en tabique. Los cajones de extracción total ganan a las puertas que chocan con la ducha. El sifón ocupa: hay módulos en U o lavabos encastrados que lo respetan. Un sobre de piedra con dos palmos de apoyo es más útil que un vaso de cepillos en el canto.
El espejo con armario poco profundo guarda lo pequeño. No sustituye al mueble si hay toallas. Evite estantes abiertos sobre el inodoro: se ven y se caen. La grifería alta o de muro libera encimera.

Nichos y ducha
Un nicho a la altura del pecho, con pendiente hacia fuera o con base sólida, evita el cubo de plástico. Se construye en el replanteo y se impermeabiliza. Un hueco recortado a posteriori en un tabique húmedo es una filtración anunciada. En duchas estrechas, el nicho no puede comerse el codo al enjabonarse.
Las toallas se calientan en un toallero eléctrico o se secan fuera. Un montón húmedo en un mueble cerrado huele. La ventilación es parte del almacenaje: sin ella, cualquier madera es temporal.
Circulación
Deje el giro de la puerta y el de las rodillas frente al inodoro. Un mueble de 50 cm de fondo en un baño de 1,40 m de ancho puede ser inviable. A veces un mueble de 36 cm y un espejo profundo es la suma correcta. Las puertas correderas de ducha evitan el abanico sobre el armario.
En un baño pequeño, cada centímetro de fondo se resta al cuerpo.
Materiales
Melaminas hidrófugas, pinturas resistentes, cestas que se puedan sacar y secar. Evite el truco de “más baldas de cristal”: se ven los semivacíos y se limpian mal. Un solo frente cerrado y un nicho bien hecho ordenan más que cinco estantes.
Al recibir la obra, llene el mueble con lo real. Si no cabe la semana de uso, el diseño no está cerrado. Mejor un cajón extra en el pasillo que un baño intransitable.
Lo que se queda fuera y el tendedero
Las toallas de invitado, las packs de papel y el recambio de detergente no tienen por qué vivir en el baño de 3 m². Un armario de pasillo o un hueco de lavadero resuelven más que un segundo estante precario. El tendedero en el baño, si no hay alternativa, pide extracción potente y un recinto que no sea la toalla de la ducha. Mejor un tendedero en galería o un equipo con condensación en otro cuarto.
Los productos de limpieza agresivos no van bajo el lavabo junto a los cepillos de niños. Un cajón alto o un armario del office. El baño pequeño se vuelve peligroso cuando se usa como almacén químico.
Los ganchos y las barras se colocan donde el codo no golpea al girar. Una toalla en la puerta solo funciona si la puerta no es la de la ducha y si hay ventilación. Pruebe los gestos: secarse, vestirse, abrir el mueble. El almacenaje que estorba el gesto no es almacenaje: es obstáculo.
Al cabo de un mes, saque lo que no haya usado. El baño pequeño se mantiene habitable con menos objetos, no con más baldas. Esa edición es parte del diseño, aunque no salga en el plano.
Lavadora en el baño
Si la lavadora vive en el baño pequeño, el mueble se recorta y el paso desaparece. A veces es más honesto un mueble bajo a un lado y la máquina vista, bien nivelada, con una tabla abatible encima, que un frente continuo que no abre. Las tomas y el desagüe se colocan para sacar la máquina sin desmontar el lavabo. Ese recambio ocurre. Diseñe para el día en que la máquina muere, no solo para el día de la foto. La ventilación, con lavadora y ducha, se dimensiona al alza. Dos fuentes de vapor piden más aire, no el mismo extractor mínimo.
Los enchufes del baño se colocan fuera de salpicadura y a una altura que permita el secador sin alargar el brazo sobre el agua. Un secador que vive en un cajón húmedo se estropea. Un gancho de tela transpirable o un hueco ventilado duran más. El almacenaje eléctrico también se proyecta: no es un ladrón en el lavabo. Un punto bien pensado elimina un cable a la vista, que en un baño pequeño pesa más que un estante.
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